martes 31 de enero de 2012

¿Será el fín de Oasis?

Muy interesante lo que se dice en esta revista plastificada, aunque no sabría decir que por cuantas putas manos habrá pasado antes de llegar a la mía. Ni en la peor tienda de Quilca la encontraba más barata. De todas formas, nueva no la compro así se alineen las estrellas. También le tengo mucho respeto al dinero...

De ahí saco el siguiente texto de Noel Gallagher: (Lo que bien pude haberlo hecho buscado en el mismo Myspace)
Apreciados colegas, es con gran pesar y tristeza en mi rostro, que les tengo que decir esto en esta mañana:
El pasado viernes 28 de agosto, me vi forzado a abandonar el grupo de rock n’ roll de Manchester, Oasis. Los detalles no son importantes pero si lo son en un gran número que se podrían enlistar. De igual manera, pienso que debéis conocer que el nivel de agresión y violencia verbal hacia mi persona, mi familia, mis amigos y camaradas se ha vuelto intolerable. Y ante la falta de apoyo y compresión por parte de mi manager y compañeros de grupo, me ha dejado sin otra opción que dejar el rebaño y buscar nuevos prados. - Antes que nada, quisiera ofrecer mis disculpas a todos aquellos fans en Paris que pagaron dinero y esperaron todo el día para vernos solo para ser descartados una vez más por el grupo. Las disculpas talvez no sean suficientes, lo se, pero me temo que es todo lo que tengo. - Mientras tanto, quisiera hablar bien de la gente en el “V Festival” que experimentaron lo mismo que vosotros. Una vez más, solamente me puedo disculpar – aunque no se porque, no tuvo nada que ver conmigo. Yo estaba preparado para tocar y brillar. Aunque, otra gente en el grupo no lo estaban.
Para concluir, quisiera agradecer a todos los fans de Oasis, en el mundo entero. Estos últimos 18 años realmente han sido sorprendentes (y pese a que odio esta palabra, hoy es la única que encuentro apropiada para la ocasión). Un sueño hecho realidad. Me llevo conmigo recuerdos gloriosos. - Ahora, si me disculpas tengo una familia y un equipo de futbol que apoyar. - Os veré en algún lado por el camino. Ha sido un puto placer.
Muchas gracias. Adiós. NG.
Para el recuerdo quedarán sus culposas canciones estilo Beatles del medio día. 

¿Será el fin de Oasis...?   Sondeo entre mis 2 únicos gatos lectores de Nocturna Voz. Yo voté que sí.

Postdata: Recién acabo de darme cuenta que la noticia es del 2009...  Ya que carajo, recién 'compré' la revista.

viernes 20 de enero de 2012

El Propósito de Un Perro

Este es un conmovedor testimonio de un médico veterinario y los propósitos de la vida de un Perro:

"Siendo un veterinario, fui llamado para examinar a un sabueso Irlandés de 10 años de edad llamado Belker. Los dueños del perro, Ron, su esposa Lisa y su pequeño Shane, estaban muy apegados a Belker, y estaban esperando un milagro. Examiné a Belker y descubrí que estaba muriendo de cáncer. Le dije a su familia que no podíamos hacer ya nada por Belker, y me ofrecí para llevar a cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.

Hicimos los arreglos necesarios. Ron y Lisa dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años, Shane, observara el suceso. Ellos sintieron que Shane podría aprender algo de la experiencia.

Al día siguiente, sentí la familiar sensación en mi garganta cuando Belker fue rodeado por la familia. Shane se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez, y yo me preguntaba si él comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos. Belker se quedó dormido pacíficamente para ya no despertar.

El pequeño niño pareció aceptar la transición de Belker sin ninguna dificultad o confusión. Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el por qué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos. Shane, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''yo sé por qué.''

Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo. Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca he escuchado una explicación más reconfortante que ésta. Este momento cambió mi forma de ver la vida. Él dijo ''la gente viene al mundo para poder aprender cómo vivir una buena vida, cómo amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?'' El niño de 6 años continuó: ''Bueno, como los perros ya saben cómo hacer todo eso , pues no tienen que quedarse por tanto tiempo como nosotros.''

Ahora recuerda:

Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como estas:
  • Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos. 
  • Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear. 
  • Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro éxtasis. 
  • Toma siestas. 
  • Estírate antes de levantarte. 
  • Corre, brinca y juega a diario. 
  • Mejora tu atención y deja que la gente te toque. 
  • Evita morder cuando un simple gruñido es suficiente. 
  • En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto. 
  • Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol. 
  • Cuando estés feliz, baila alrededor, y mueve todo tu cuerpo. 
  • Deléitate en la alegría simple de una larga caminata. 
  • Sé leal. 
  • Nunca pretendas ser algo que no eres. 
  • Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres. 
  • Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y hazle sentir que estás a su lado.

jueves 22 de diciembre de 2011

Tengo derecho a estar triste y depresivo...

Además tengo derecho a que esa tristeza se manifieste descaradamente,  a que esa depresión crónica no se postergue por ningún motivo,  tengo derecho a gozar de mi tristeza, tengo derecho a que esa tristeza me haga hacer cosas que no tenía planeado  y además tengo derecho a arrepentirme luego;  aunque eso ya no importe.

Soy consciente de todas mis obligaciones, pero también creo que ellas seguirían su ruta acostumbrada  sin mi presencia, porque además tengo derecho a no sentirme imprescindible ni necesario.

Si hay que llorar, pues me dejo llorar, porqué hacer tanto drama sobre unos cuantos quejidos nocturnos,  porqué jodidamente especular sobre mi condición  mental y mi manera de ver la realidad,  acaso ustedes no son felices intercambiando baratijas entre sus predilectos, acaso ustedes no son felices disfrazándose de anuncios de televisión…

¿Acaso no gozan cuando uno de ustedes dice un chiste más o menos estúpido? entonces déjenme que yo haga de mi estado de ánimo una contradicción,  un constipado diario, un sedicioso de toda esta comedia que de pronto ya no me divierte ni le encuentro gracia...

Tengo derecho a refugiarme en la melancolía que es una variante poética de la depresión y a esconderme en la soledad de la soledad de la soledad para sentirme más o menos  a salvo del caótico trajinar de los días...

Tengo derecho a lucir con orgullo mi tragedia , tengo derecho a sentirme infeliz si quiero estarlo, no es una obligación que los demás - en un equivocado espíritu de bondad- me “acompañen en mi dolor” no hay nada mas deleznable que armonizar  una lástima que no se ve  por ningún lado…

Tengo derecho a escribir mi mala poesía si eso me causa placer y tengo derecho a que esa poesía de basurero sea un manifiesto al suicidio (si quiero)  o un canto general a la desesperación o una desventura perpetua, un ordinario grito desde la ventana…

Tengo derecho a los trópicos y a los sicotrópicos, a las esquirlas y las oscuridades, a las lejanías y a las nadas, a los silencios y las despedidas, al colapso brutal  y al desvarío si fuera posible…

Por qué tengo que buscar la felicidad en mí si eso no me alimenta? Una escritora de libros que enseñaba al mundo a  ser feliz  terminó colgada de un poste y aquel hombre que predicaba la paz mundial fue acribillado a balazos en las calles de Guatemala.

La vida no es ni la milésima parte de aquello que hace de la gente marionetas de una felicidad falsa. La vida es esa herida  que lentamente se enciende sin darnos cuenta, mientras nosotros comemos palomitas de maíz en el cine.

Desconfió de esta felicidad, desconfió de esa gente feliz,  me alejo sin que nadie se dé cuenta cuando alguien empieza a susurrarme su afortunada vida, sus logros y sus perros sin pulgas. Ellos no lo saben, pero muchas de esas gentes  emanan una asfixiante orfandad, una desolada postergación o demasiadas normas impuestas que los dejan perforados de una alegría  aparente, empujados  a alquilar su felicidad.  Rostros horrendos llenos de una deshonesta alegría. Rostros sin brillo ni paz.

viernes 16 de diciembre de 2011

Poema navideño para un hombre encarcelado

Hola Bill Abbott:
Me parece muy valioso que distribuyas mis libros allá en la cárcel, mis poemas y cuentos.
si puedo aligerar la carga de algunos de los tipos con
mis libros, cojonudo pero la literatura, sabes, es difícil de asimilar para el hombre ordinario (y para el extraordinario también);

a mí no me gusta la mayoría de la poesía, por ejemplo,
por eso escribo la mía de la manera que me gustaría leerla.
la poesía pareciera que se está volviendo mejor, más
humana,
la claridad del lenguaje tiene algo que
ver con eso (w. c. williams vino y le pidió
a todos que aclararan el lenguaje)
luego vine yo.
pero escribir es una cosa, y la vida
otra, pareciera
que hemos mejorado la escritura un poquito
pero la vida (nuestra y ajena)
no pareciera estar mejorando gran cosa.

quizás si escribiéramos lo suficientemente bien
y viviéramos un poco mejor
la vida mejoraría un poquito
como para que no dé vergüenza.
quizás los artistas no han sido lo suficientemente
poderosos,
¿quizás los políticos, los generales, los jueces, los
curas, la policía, los hombres de negocios han sido demasiado
fuertes? no me
gusta esa idea
pero cuando miro a nuestros pálidos y preciosos artistas,
actuales y pasados, me parece que es
posible que sí.
(a la gente no le gusta cuando hablo así.
Chinaski, cortala, dicen,
no eres tan grandioso.
pero
joder, no estoy hablando acerca de ser
grandioso.)

lo que estoy diciendo es
que el arte no ha mejorado la vida como
debería, ¿quizás porque ha sido algo demasiado
privado? y a pesar del hecho que los viejos poetas
y los nuevos poetas y yo
hemos tenido todos problemas idénticos o parecidos
con:
las mujeres
el gobierno
Dios
el amor
el odio
la indigencia
la esclavitud
el insomnio
la deportación
el clima
las esposas, y así
sucesivamente.

ahora me escribes
que al hombre de la celda de al lado tuyo
no le gusta mi puntuación
como pongo las comas (especialmente)
y también la manera en que divago
para decir algo con precisión.
ah, él no se da cuenta de la intención
la cual es
liberar, humanizar, relajar
y aún así hacerla tan real como sea posible
a la palabra en la página. la palabra debe ser como
la manteca o
el churrasco o los bizcochos calientes, o los anillos de cebolla o
cualquier otra cosa que sea realmente
necesaria. debería ser casi
posible que agarres las palabras y
te las comas.

(debe de haber algún vivo en alguna parte
por allí
que dirá
si es que lee alguna vez ésto:
"¡Chinaski, si quisiera una cena voy y
la pido!")

como sea
un artista puede divagar y aún así mantener
la forma esencial. Dostoievski lo hacía. él
normalmente contaba 3 o 4 historias marginales
mientras contaba la que era
central (en sus novelas, claro está).
Bach nos enseñó como poner una melodía encima de
otra y otra melodía encima de
esa y
Mahler divagaba más que ninguno que yo conozca
y yo encuentro gran significado
en su pretendida falta de forma.
no dejes que los chicos de la forma y la regla
como el tipo de la celda contigua
te las pongan encima tuyo. sólo
dale un ejemplar de Time o Newsweek
y estará feliz.

pero no estoy defendiendo mi obra (ni de ti ni de él)
estoy defendiendo mi derecho a hacerla de la manera
que me hace sentir mejor.
siempre pienso que si un escritor se aburre con su obra
el lector va a
aburrirse también.

y no creo en la
perfección, creo en mantener los
intestinos libres
por lo que coincido con los que me critican
cuando dicen que lo que escribo es un montón de mierda.

estás condenado a 19 años y 1/2
yo vengo escribiendo desde casi 40.
seguimos adelante con nuestras cosas.
seguimos adelante con nuestras vidas.
a veces escribimos mal
o a veces vivimos mal.
todos tenemos malos días
y noches.

a ese tipo de la celda al lado de la tuya debería mandarle
Las Obras Selectas de Robert Browning para Navidad,
eso le daría la forma que él está buscando
pero necesito la pasta para el hipódromo,
Santa Anita abre el 26,
así que dale un ejemplar de Newsweek
(los muertos no tienen futuro, ni pasado, ni presente,
sólo se preocupan por las comas)
y ¿puse adecuadamente las comas
aquí,
Abbott?
,
, , ,
, , , , ,
, , , , , , ,
, , , , , , , , ,
, , , , , , , , , , ,
, , ,
, , ,

Charles Bukowski

jueves 1 de diciembre de 2011

Carta de una mascota muerta a su dueño...

No llores por mi...

Me has dado un hogar donde cobijarme, me has propor- cionado alimento y sobre todo, me has dado tu amor y tu compañía. Lo ultimo que querría es verte sufrir por mi.

Ahora que no estoy contigo, no quiero verte triste. Deseo que cuando pienses en mi sonrías, pues así sabre que mi recuerdo te hace feliz.

Quiero que recuerdes los buenos momentos que compartíamos, nuestras muestras de cariño, nuestros juegos... y si alguna vez te defraude, o me porte mal, perdóname...

Y, por favor, no tires mis juguetes, ni mi cama, ni mis cosas, porque en este mundo hay muchos otros colegas que viven en soledad, tristes y sin cariño ...muchos que darian su vida por compartir la tuya.

No, no lo digas, no digas que no quieres tener otra mascota...eso me hace pensar que el tiempo que estuve contigo no te hice feliz.

Por favor, que mi muerte no sea en vano, que sirva para que otro tenga la suerte de poder vivir y conocer lo maravillosa que es tu amistad, que conozca la verdadera "vida de perro", que descubra el cariño.

No estés triste... Yo no lo estoy, porque se que guardas ese rinconcito especial para mi en tu corazón...

Es muy dura pero es lo único que nos queda. mi bebe se murió en la madrugada del domingo al lunes. nos ha dejado un vacio que con el tiempo se pasara pero por ahora se nos hace un poco insoportable...

Tomado de: Foro femenino

J.M. Arguedas: "Mañana es el fin del mundo"

Luis Millones relata un momento anécdotico en la vida del escritor José Maria Arguedas que podía pintar de cuerpo entero la extrema sensibilidad del autor de "Todas las Sangres". Extraigo la nota para beneplácito de los que admiramos al hombre que se dió todo por la literatura:

En 1966 visité a Arguedas en el Hospital del Seguro Social. Luego de dejar en la puerta a Sybila y Gabriela H. conseguí perderme en los pasillos hasta que llegué finalmente a la habitación que le estaba asignada, y no encontré a nadie. Pensando que fuera otro de mis equívocos de esa mañana salí a buscarlo en los cuartos vecinos, y no bien caminé unos pasos cuando súbitamente apareció corriendo en piyamas (muy holgados por la pérdida de peso) y gritando mi nombre. Fue entonces cuando vi por primera vez El zorro .... estaba siendo escrito a máquina so b re la mesa de noche, y José María ( cuyos ojos brillaban en un cuerpo pequeño, como encogido) me contó que lo hacía por consejo de su médico " un psiquiatra piurano, grandote, colorado y bueno" que lo alentaba a escribir "tres páginas diarias por lo menos " .

Años más tarde leí el libro con perplejidad y asombro porque reconocía en cada detalle situaciones y personajes que me eran familiares de una forma u otra, pero propuestos en una trama narrativa que me resultaba difícil de entender. Me negué entonces a aceptar el generalizado juicio negativo de los colegas literatos y de ciencias sociales, y dejé pendiente su re-lectura para cuando estuviese yo preparado para hacerla. No era la primera vez que Arguedas me desconcertaba con lo que parecían ser mensajes cifrados. La víspera de su intento de suicidio en el Museo Nacional de Historia llegó a mi casa acompañando a Sybila y sin entrar, parado en el umbral me dijo "Mañana es el fin del mundo " . ¡Cómo podía haber interpretado esa frase que mi ignorancia la hacía intrascendente y casi presuntuosa! De la misma forma, El zorro ... me confundió y aguardé la ocasión de volver a conversar con sus páginas...

miércoles 2 de noviembre de 2011

La Física Cuántica y La Teletransportación

Nada resulta más notable y mejor sustentado que la misma naturaleza reaccionando ante las probabilidades de su propia materia. Porque la naturaleza es sabia y a través de los tiempos lo que hoy se hace imposible, mañana será un juego de niños. Es lo que sucede actualmente y gracias a estos avances que en un futuro no muy lejano serán motivo de análisis:


Consiguen la primera teletransportación cuántica a larga distancia

La identidad cuántica de un fotón fue trasladada a otro fotón distante dos kilómetros


Por primera vez en la historia se ha conseguido la teletransportación de un fotón a larga distancia, lo que constituye un fuerte impulso para el desarrollo de la criptografía y los ordenadores cuánticos, así como para nuevos sistemas de telecomunicaciones capaces de obtener la transmisión instantánea de datos. De esta forma, la teletransportación no sólo se consolida como fenómeno físico controlable, sino como un nuevo desafío a la concepción del mundo basada en el tiempo y el espacio. Por Eduardo Martínez. (Tendencias 21)




Física cuántica en el Danubio

Un grupo de físicos austriacos realizó con éxito un experimento de teletransportación de partículas de luz a una distancia de 600 metros sobre el Río Danubio. Algunas propiedades fueron teletransportadas de una partícula a otra. La teletransportación a larga distancia es crucial si se quiere alcanzar el sueño de producir computadores cuánticos ultra rápidos, para superar los problemas que presentan los que funcionan con componentes electrónicos.
Cuando los físicos hablan de "teletransportación" se refieren a la transferencia de estados cuánticos -que son propiedades como la energía, el movimiento y el campo magnético del átomo- de una partícula a otra sin la mediación de vínculos físicos. Los investigadores de la Universidad de Viena y de la Academia Austriaca de Ciencia extendieron 800 metros de cables de fibra de vidrio a través del sistema de alcantarillado, conectando dos laboratorios situados en riberas opuestas del Danubio. Al enlazarlos establecieron un canal entre los dos laboratorios, a los que llaman "Alice" y "Bob", que permitió la transferencia de propiedades de una partícula de luz, o fotón, a otra. Informe de la BBC.

El entrelazamiento cuántico es el fenómeno que permite que dos o más partículas vinculen tan profundamente como para compartir la misma existencia. Como es de esperar, crear semejante vínculo trae aparejados algunos fenómenos muy poco usuales, que son más extraños aún cuando las partículas implicadas se separan lo suficiente. Por ejemplo, los cambios producidas en una de ellas, por ejemplo, al medir su posición, influyen inmediatamente en la otra. Esa influencia o acción a distancia se produce en un tiempo cero, sin importar la distancia que medie entre ambas partículas. Esta aparente violación a aquel principio de que "nada puede viajar más rápido que la velocidad de la luz" que todos repetimos como loros todavía no ha sido cabalmente comprendido por los físicos. Pero si la acción a distancia resulta extraña y difícil de comprender, lo que han descubierto Jay Olson y Ralph Timoteo en la Universidad de Queensland (Australia) es aún más extraño: parece que este tipo de enlace no solo se extiende a través del espacio, sino que también lo hace a través del tiempo. Estos físicos utilizan para explicar su teoría un modelo simplificado del universo, que solo posee una dimensión espacial y una temporal..

La teletransportación cuántica ha alcanzado un nuevo hito. Científicos de las universidades de Ciencia y Tecnología de China y de la de Tsinghua en Pekín han logrado teletransportar información entre dos fotones situados a una distancia de 16 kilómetros uno del otro. Entre ambos no había otra cosa que espacio libre, a diferencia de experimentos anteriores en los que se cubrieron distancias menores utilizando canales de fibra óptica. Este logro, publicado en la revista Nature Photonics, tiene el potencial de permitirnos algún día, por ejemplo, establecer un enlace “instantáneo” entre la Tierra y los astronautas en órbita. (Diario: El Mundo)



martes 25 de octubre de 2011

Un idiota más para el mundo

Enséñale a la gente a perder el tiempo,
a esperar el verano mientras leen uno de tus tantos cuentos,
enséñales a recordar su pasado,

Enséñale a la gente como luces tu lado polémico, tu extremo político,
cosa que es mentira, pero que todos se lo tragan,
enséñale que escribes libros, que editas libros, que presentas libros,
aunque ninguno de ellos te leará nunca.

Enséñale a la gente a pensar,
a pensar por ejemplo que de un kilo de pollo sin alas se puede hacer un almuerzo,
cosas estúpidas como esas enséñale a la gente,
luego le lanzas toda tu predica de medio pelo,
sabrás lo inteligente que te sentirán.

Enséñales a creer que tienes estilo,
que luces tu sarcasmo sin compasión, sin miedos
pero sobre todo sin talento,

Enséñales a sentirte escritor,
porque tienes el mérito de considerarte escritor,
porque eso dice en tu placa,
porque eso quieres que crea la gente...

Enséñales a ser como tú,
un idiota más transfigurado por el mundo...

(Chinasklauzz)

domingo 23 de octubre de 2011

La muerte como tema recurrente

Prisioners
Estuve recorriendo algunos escritos de este pequeño espacio llamado Voz Nocturna y acabo de advertir, acaso sin planearlo, que muchos de mis textos esbozan temas referidos a la muerte, a la muerte como tema recurrente, como fundamento, como fuente, como base, como identidad y principio.

Debo mencionar en mi descargo, que la muerte en particular no me fascina en lo más mínimo. Aunque también es cierto que uno pocas veces se deja llevar por la intuición de gustos propios a la hora de ensayar un texto.

Escribo como un acto reflejo, como si todo lo que llevo dentro fuera un mecanismo entrenado a mis espaldas, que no obedece a razones racionales y más bien se deja llevar por impulsos inconscientes.

Digo esto por si por algún motivo se llegue a catalogar a Voz Nocturna como un panteón de lamentos, nada más alejado de la realidad. Yo en mi rebeldía de escritor frustrado me mantengo al margen de los temas que se tocan y me dejo llevar por el impulso de lectura de lo que finalmente será –espero- un texto agradable. Saludos.

miércoles 19 de octubre de 2011

Dr. House: ¿Alguien quiere ser eterno?

Tal vez el solo hecho de que tengamos un alma nos confiere un valor intrínseco y ello le otorga sentido a nuestras vidas, o quizá tiene más que ver con la suposición de que nuestras almas son inmortales y que han de continuar su existencia en el más allá. Si existe la vida eterna, entonces esta vida tiene sentido porque nos conduce a algún lugar.

Sin embargo, House no cree en el alma más de lo que cree en Dios, y está igualmente convencido de que no hay una vida después de la muerte. No hay evidencia, ¿verdad? ¿Y qué hay de las llamadas experiencias cercanas a la muerte? ¿Nos dan alguna prueba del más allá?

En el episodio "97 segundos", de la cuarta temporada, un paciente que cree en la otra vida intenta suicidarse porque quiere conocerla. Ya había sufrido una muerte clínica pero lo resucitaron. Mientras estuvo en esa "muerte", el paciente "experimentó" un más allá hermoso y apacible.

Asegura: "Los paramédicos dijeron que estuve técnicamente muerto durante 97 segundos; esos 97 segundos fueron los mejores de mi vida". House, por supuesto, no da crédito a nada de lo anterior y le dice al paciente: "Muy bien, esto es lo que sucedió: al estarse extinguiendo tu cerebro por falta de oxígeno, comenzó a producir endorfinas y serotonina, y eso te provocó las visiones".

En el mismo episodio, el tema del más allá vuelve a surgir cuando un paciente de cáncer terminal se rehusa a recibir el tratamiento que podría prolongar su dolorosa vida. El paciente prefiere la muerte y dice a House y a Wilson: "Ya he sido prisionero de este inútil cuerpo bastante tiempo. Seria agradable por fin dejarlo", a lo que House replica fulminante: "¿Dejarlo? ¿Para ir a dónde? ¿Crees que te saldrán alas para echarte a volar por ahí con otros ángeles? No seas estúpido. No hay más allá, sólo hay esto".

A continuación Wilson y House dejan solo al paciente para sostener este maravilloso diálogo:

Wilson: ¿Eres incapaz de permitir que un moribundo encuentre alivio en sus creencias?

House: Son unas creencias estúpidas.

Wilson: ¿Por qué no simplemente lo dejas en su cuento de hadas, si pensar en la playa, en sus seres queridos y en una vida sin silla de ruedas le da consuelo?

House: ¿Habrá también 72 vírgenes?

Wilson: Todo terminó para él. Le quedan días, tal vez horas. ¿Qué daño puede hacerle pasar ese tiempo con una apacible sonrisa en la cara? ¿Qué placer enfermo te da, demonios, el asegurarte de que se vaya lleno de temor y de miedo?

House: No debería estar tomando una decisión fundándose en una mentira. La miseria es mejor que la nada.

Wilson: No estás seguro de que siga la nada, ¡no has estado allí!

House: (entrecerrando los ojos) Por Dios, estoy harto de ese argumento. ¡No necesito ir a Detroit para saber que ese lugar apesta!

Sin embargo House, después de todo un científico, sí quiere pruebas. ¡Así que va a cerciorarse por sí mismo!

Se las arregla para provocarse una muerte clínica momentánea, tras lo cual lo reviven. Al final del episodio se inclina sobre el cuerpo del paciente, que para entonces ya había fallecido, y espeta: "Siento decir que... te lo advertí".

De: La Filosofía de House


lunes 17 de octubre de 2011

Y Frédéric Chopin también era epiléptico...

Única fotografía de Chopin.
Se cree que fue tomada en 1849,
poco antes de su muerte.
Ya de muy joven se manifestaba su delicada salud. El Dr. Sielużycki ha escrito que Chopin estaba predispuesto a enfermedades reumáticas, problemas gástricos, severos dolores de cabeza y graves infecciones dentales como resultado de sus podridos dientes. 

Ya en su juventud, a menudo le faltaba la respiración y sudaba. Debido a su acidez de estómago tenía que llevar una dieta (no se le permitía, por ejemplo comer pan de centeno de pueblo, que tanto le gustaba).

Se debía mantener en casa durante los días de tiempo inclemente. Cuando tenía dieciséis años, patinando se cayó, se lastimó la cabeza, y le tuvieron que llevar a casa semiinsconciente. Ese invierno tuvo fiebres catarrales, e inflamación de ganglios. Le plantaron sanguijuelas en su garganta para bajar la inflamación.

Chopin sufría de fatiga, una elevada ansiedad nerviosa y emocional. Sus padres lo mandaban los veranos a la campiña polaca para recuperarse. También fue a balnearios de curas, ya de adolescente. Desarrolló ‘miedo a los espacios abiertos’, ahora llamado agorafobia.

A medida que gradualmente su salud iba empeorando, todo ello afectaba a su personalidad en años venideros.

El Dr. Sielużycki ha enfatizado que posiblemente Emile y Fryderyk hayan sufrido de unas condiciones ‘pretuberculosas’. Se cree que fue contaminado muy pronto por el bacilo de Koch, ampliamente extendido en Polonia. El estetoscopio fue inventado en 1819 pero no estaba disponible aún en Polonia. Tosidos y palidez eran la base principal para su diagnóstico.

Ya de adolescente desarrolló una gran fobia a la muerte que no la abandonaría nunca. Posiblemente la muerte de su hermana Emile le causara una gran impresión, aunque no hay mención de la muerte de Emile en ninguna de sus supervivientes cartas.

Análisis modernos de psiquiatría sobre la salud mental de Chopin, basados en correspondencias, memorias y sus primeros biógrafos, sugieren fuertemente que tenía cuadros maniaco depresivos y esquizofrénicos.
El Dr. Sielużycki y otros expertos creen que su frágil salud fue responsable de la mayoría de sus desórdenes internos. El primer signo documentado de la condición emocional de Fryderyk aparece en su carta a Jan Matuszyński en la Navidad de 1830. Contando su visita a la Catedral de Viena escribe: “...No fui a oír la Misa, sino a contemplar a esa hora el enorme edificio. Fui hasta el pie de una columna gótica, en el rincón más oscuro...Estaba todo silencioso, de vez en cuando se oían los pasos de un sacristán que encendía lámparas detrás del presbiterio, y entonces salía de mi letargo. Un ataúd detrás, un ataúd debajo, sólo me faltaba un ataúd encima...Nunca me había sentido tan huérfano.”

Dos médicos españoles, Manuel Vázquez Caruncho y Francisco Brañas Fernández, de los servicios de radiología y neurología del hospital gallego de Lugo, han llegado a la conclusión de que el compositor y pianista polaco Frédéric Chopin, que padeció una gran cantidad de enfermedades a lo largo de su vida, también sufría epilepsia.

Otro ejemplo de la fascinación de Chopin con la muerte es la longeva cita en la entrada de su diario que mantuvo desde 1829 a 1831, cuando supo en Stuttgart de la caída de Varsovia a manos rusas. Basado en su inflamada imaginación y ausencia de información, este diario es un grito de incoherente desesperación:

“¡Cosa extraña! Esta cama donde me acuesto, quizá hayan yacido cadáveres sobre ella, pero hoy esto no me disgusta, ¿es un cadáver peor que yo? ¡El cadáver no sabe nada sobre su padre, sobre su madre, sobre sus hermanas, sobre Tytus! ¡El cadáver no tiene una amada! ¡No puede conversar en su propio lenguaje con los que le rodean! El cadáver está tan pálido como yo. El cadáver está tan frío como ahora yo siento frío de todo... El cadáver ha cesado de vivir... ¿cuántos nuevos cadáveres se están produciendo en el mundo en este mismo momento?...La muerte es el mejor acto del hombre, ¿y cuál es el peor? Nacer: lo más opuesto que hay a lo mejor. Tengo razón en estar encolerizado por venir al mundo: ¿a quién le sirve que yo exista?... ¿Me amaba [Konstancja] o sólo fingía? Sí, no, sí, no, no, sí... ¿Me ama? Seguro que me ama, que haga lo que quiera...”


Y ahora sigue sobre la caída de Varsovia:

“Los suburbios están destruidos, quemados. Jaś y Wilus probablemente muertos en las trincheras. ¡Veo a Marcely prisionero! ¡El bueno de Sowiński en manos de esos brutos! ¡Moscú gobierna el mundo! Dios, ¿existes? Estás ahí y no te vengas. ¿Cuántos más crímenes rusos quieres, o...¡¡es que también eres ruso!! ¡Mi pobre padre! El pobre anciano debe de estar muriéndose de hambre, y mi madre no puede comprarle ni siquiera pan. ¿Quizás mis hermanas han sucumbido a la ferocidad de la soldadesca de Moscú que anda suelta? ¡Pobre madre, cuánto sufres! ¿Has traído al mundo a una hija para ver cómo un ruso violaba sus propios huesos? ¿Al menos habrán respetado su tumba [de Emile]? ¿Dónde está? Pobre chica...Vida mía, estoy sólo; ven a mí, te secaré las lágrimas, te curaré las heridas... Dios, haz que la tierra se estremezca y se trague a los hombres de esta época, deja que caiga el peor castigo sobre Francia, que no vino a ayudarnos...”


Desgarrador.

Chopin había experimentado oscuras fantasías y alucinaciones desde la temprana adolescencia. En 1834 Chopin viajó junto con Hiller al festival de música de Aachen (Alemania) y escribió a la madre de Hiller: “Hoy estoy como el humo de nuestro barco de vapor... me disuelvo en el aire y me siento como si parte de mí estuviese viajando hacia mi madre patria, hacia mi pueblo, y la segunda parte a París hacia ti”. El experto Ryszard Przybylski sugiere que esta carta es una indicación de la leve esquizofrenia del compositor.
Tras el agotador y emotivo viaje hacia Karlsbad y Dresde, al llegar a París enfermó de gravedad y fue la primera vez que tuvo hemoptisis (escupía sangre). Le cuidaba su amigo y médico Jan Matuszyński.

No había un tratamiento para la tisis en aquellos días. Muchos expertos creen que la tuberculosis no tratada produce distorsiones psicológicas incluyendo la esquizofrenia y neurosis obsesivas. Dr. Davila estudió su vida desde una perspectiva clínica y lista “aislamiento, abstención del sexo, aparente frialdad y arrogancia en público, superdisciplina y vestimenta meticulosa” como síntomas de tales desórdenes junto con la irritabilidad, incapacidad para mostrar afecto y brotes de melancolía, todos síntomas asociados a enfermedades maniaco-depresivas.

Surge la pregunta de si esa aparente enfermedad maniaco-depresiva de Chopin era realmente el resultado de una tuberculosis no tratada, como sugiere Davila, o si las dos enfermedades eran coincidenciales.
Las enfermedades maniaco-depresivas o esquizofrenia conducen a la pérdida del contacto con la realidad, una sensación de estar bebido y no saber el paradero. Chopin había relatado episodios de pequeñas alucinaciones como en la catedral de Viena, el diario de Stuttgart junto con otros.

Chopin no sólo ocultaba sus dolencias y achaques durante años (especialmente a su familia), sino que la disimulaba, y la subestimaba, aunque siempre pensaba que podía curarse.

Su salud mejoró desde que llegó a Paris, en 1831. El período de cuatro años, desde 1831 hasta 1835 marca la ‘etapa feliz’.

Su estado de salud aunque iba degradándose paulatinamente tenía altibajos, con períodos de muy buena salud (de no estar enfermo, mejor dicho) y períodos de enfermedad con toses, fiebres, infecciones, etc, mucho más frecuente casi todos los inviernos.

Su costumbre de permanecer hasta muy tarde tocando en los salones (a veces hasta que amanecía) y posteriormente levantarse temprano para asistir a sus clases diarias podían haber incidido negativamente en su salud.

La contribución de George Sand con la salud de Chopin fue muy positiva. El sangrado era un tratamiento aceptado para la tisis en aquel tiempo, pero Sand temía que eso era muy peligroso y no haría más que empeorar más su salud. De hecho, Sand tenía buenos conocimientos de medicina. Pero con todos los padecimientos de Chopin en Mallorca, volvieron pesadillas y alucinaciones, como relata la propia Sand en sus memorias: “Era un paciente detestable. Se desmoralizaba completamente, aceptando su sufrimiento con justo coraje. Para él el monasterio estaba lleno de terrores y fantasmas, incluso cuando se sentía bien. Volviendo de una exploración nocturna con mis hijos, le encontramos a las diez de la noche, pálido en su piano, con ojos obsesionados y sollozando. Necesitó varios instantes para reconocernos. Se levantó y de un gran grito nos dijo en un extraño tono, ‘Ah! ¡Sabía bien que vosotros estabais muertos!’”. George sigue contando que Chopin le dijo más tarde que estaba como en sueños y no era capaz de distinguirlos de la realidad, que tocaba tranquilamente el piano persuadido que estaba muerto también.

Su estado emocional en Mallorca también se refleja en la carta a Fontana: “En mi celda puedes imaginarme, sin guantes blancos, pálido como siempre...La celda tiene la forma de una larga tumba...silencio...uno puede gritar...aún persiste la calma...te escribo desde un extraño lugar”.

Hacia 1840 su decadente estado de salud le preocupaba considerablemente, a pesar que su doctor por entonces, Dr. Gaubert, le aseguraba que no, él estaba convencido que era tísico. Su amigo médico Jaś, en estado terminal de la tuberculosis, creía que ambos compartían la misma enfermedad letal. Cuando Chopin compartió apartamento con Jaś hablaron mucho sobre dicha enfermedad.
Tras la muerte de éste, en 1842, antes de partir para Nohant estaba tan débil que le tenían que ayudar a bajar las escaleras del apartamento rue Pigalle.

A los treinta años, Chopin pesaba cuarenta y cuatro kilos.

Y todos los inviernos Chopin enfermaba. A principios de 1843 Fryderyk escribe a su médico Dr. Molin: “Sé tan amable de venir a verme hoy; ¡estoy sufriendo!”.

El 10 de noviembre de 1843 cae seriamente enfermo, con dolores del pecho, toses, sofocos y escupir de sangre.

Las cuestiones emocionales afectaban mucho a la salud de Chopin. Así, tras la muerte de su padre Mikołaj cayó enfermo. Pero cuando se enteró que Ludwika iba a visitarlo a París se recuperó inmediatamente. Sand escribe a Ludwika tras su marcha a Varsovia: “Tú eres el mejor doctor que ha tenido Fryderyk nunca porque sólo basta empezar a hablar sobre ti para que recupere el deseo de vivir.”

El año 1845 fue muy malo para la salud de Chopin. En una carta escribe: “He sobrevivido a tanta gente más joven y fuerte que yo, que pienso que soy eterno.”

A final de abril de 1849 Chopin entra en la fase final de su enfermedad. Berlioz le visita y recuerda: “incluso la más ligera conversación le fatiga de manera alarmante. Se esforzaba para hacerse comprender todo lo posible por señas.”

Fryderyk podía haber tenido premonición de su propia muerte cuando le pidió a su hermana Ludwika que viniera a verle: “Si podéis hacerlo, venid. Estoy enfermo y ningún médico podrá ayudarme como vosotros...Ocupaos en seguida del pasaporte y del dinero, pero hacedlo de prisa...”

El 22 de junio tuvo dos grandes hemorragias y el famoso doctor Cruveilhier concluye que Chopin estaba en su última etapa de tuberculosis y que nada se podía hacer ya por él.

El 25 de junio hace un llamamiento desesperado a su hermana Ludwika. En julio escribe a Solange: “Veo que él [Cruveilhier] me considera tísico porque me ha prescrito una cuchara de café con líquen”. Los líquenes se usaban en tratamiento homeopático para la tisis.

Los permisos para que Ludwika viajara a París no eran fáciles de conseguir. Delfina Potocka prometió hacer todo lo posible para conseguir el visado. Y lo consiguió. Ludwika llegó con su marido Kalasanty y su hija de catorce años el 9 de agosto.

Una vez en Plaza Vendôme, apenas podía moverse de una a otra habitación.

El 7 de octubre, de repente y casi inaudible exclama: “Maintenant, j’entre en agonie!” [Ahora, entro en mi agonía]. Cuando el doctor intentó consolarle, Chopin susurró: “Raras veces muestra Dios el favor de revelar a un hombre el momento de la aproximación de su muerte; esta gracia me la ha concedido, no me moleste”.

Ludwika le cuida día y noche siempre a su lado. El poeta Zaleski dice que “sus piernas y vientre estaban hinchados”.

El 12 de octubre, Cruveilhier reconoció que la muerte llegaría en horas. El 15 de octubre llega a París Potocka avisada de la extrema gravedad de Chopin, abandonando Niza precipitadamente. Fryderyk le dice a Delfina: “Dios ha retrasado tanto tiempo en llevarme a Él; Deseaba otorgarme el placer de verte”. Se movió el piano a la habitación para poder escuchar a Delfina y la pobre cantante apenas podía aguantar las lágrimas mientras cantaba, acompañándose ella misma al piano. A mitad de la segunda pieza fue interrumpida por un ataque violento de su enfermedad.

Una curiosidad de Chopin respecto a la religión es que nunca compuso ninguna obra oficialmente religiosa. Aunque siempre fue creyente, no lo practicó como la mayoría de católicos. Su comunicación con Dios era más íntima y personal. El Padre Jełowicki comenta durante aquellos últimos días de la vida de Chopin: “Me dijo ‘Te comprendo, no querría morir sin los Sacramentos, por no entristecer a mi amada madre, pero no puedo aceptarlos porque no los entiendo de la misma forma que tú.’ Las palabras de Chopin contrajeron mi corazón y lloré.

Pasaron meses con frecuentes visitas pero sin ningún resultado. Un día ante mis súplicas de confesión, él me dijo: ‘Te daré todo lo que tú desees’. Yo dije ‘¡dame tu alma!’ Él contestó ‘te comprendo, tómala’ y se sentó en la cama. Le di un crucifijo que asió con ambas manos. Lágrimas salieron de sus ojos. ‘¿Tú crees?’ pregunté, ‘Creo’ contestó, y en un flujo de lágrimas hizo su confesión aceptando la Extremaunción. Desde entonces se convirtió en otra persona. Después vino su larga agonía. En medio de los más grandes sufrimientos expresaba su felicidad, daba gracias a Dios, y su deseo de unirse a Él lo antes posible. A veces hablaba a los presentes con gran ternura: ‘Amo a Dios y amo a la gente...mi querida hermana Ludwika, no llores! No lloréis amigos míos. Soy feliz. Siento que me muero...¡Rogad por mi!’. Y para expresar su gratitud hacia mí me dijo: ‘Sin ti, mi amigo, habría muerto como un cerdo’”.

Fryderyk Chopin murió pocos minutos antes de las dos de la madrugada del día 17 de octubre de 1849.
En los últimos días de su vida, Chopin escribió su último mensaje y con mano temblorosa escribió: “Si esta tos acaba asfixiándome os suplico abráis mi cuerpo para que no sea enterrado vivo”. Chopin tenía pánico a hipotéticamente poder resucitar en su tumba.

Sus deseos fueron concedidos y se le extrajo su corazón que fue Ludwika la encargada de llevarlo de vuelta a Varsovia.

Él mismo dio instrucciones para que en su funeral se tocase el Requiem de Mozart, en la iglesia de la Madeleine. A su funeral asistieron unas tres mil personas, el 30 de octubre. Y mientras el féretro era sacado de la cripta y transportado por Delacroix, Franchomme, Pleyel y el Príncipe Alexander Czartoryski; se tocó su Marcha fúnebre. El organista también tocó dos preludios suyos, uno el nº 4 y otro se cree el nº 6.

miércoles 28 de septiembre de 2011

Alfonsín, la vida y la muerte

Por Enrique:

Siempre pensé que la muerte mejora a las personas y pensando de Alfonsín, me dí cuenta de que estaba equivocado. La muerte no mejora a las personas, nos mejora a nosotros, como observadores y juzgadores de esas personas.
La muerte nos vuelve más piadosos porque nos conecta con con la fragilidad de la vida, nos cambia la categoría de lo que consideramos importante, relativiza la sensación de eternidad, la memoria y el tiempo, y nos facilita una visión balanceada, equitativa y generosa acerca de la otra persona y vuelve a nosotros mismos, al identificarnos con ella.
Valoramos de distinta manera las condiciones en las que le tocó vivir y actuar, nos permite trasladarnos a ese momento histórico y podemos distinguir mejor el polígono de las fuerzas prevalecientes.
Todo esto podríamos definirlo como la necesidad súbita y perentoria de ser justos y para eso dejamos de entretenernos con lo que faltó e inventariamos mejor lo que realmente había. Tal vez podríamos usar ese momento emocional diferente para evaluarnos a nosotros mismos y a los demás con el criterio equilibrado que nos produce la muerte. Tal vez alcance con recordarla más seguido sin necesidad de esperar a que ocurra.

Fuente: En Borrador y en Voz Alta

domingo 11 de septiembre de 2011

Gabriel García Márquez: "...lluvias anaranjadas y huracanes helados"

Parte del discurso de Gabriel García Márquez del 6 de agosto de 1986, en el aniversario 41 de la bomba de Hiroshima, haciendo una propia interpretación de Juan el Desterrado en el Apocalípsis:

"Un minuto después de la última explosión, más de la mitad de los seres humanos habrá muerto, el polvo y el humo de los continentes en llamas derrotarán a la luz solar, y las tinieblas absolutas volverán a reinar en el mundo. Un invierno de lluvias anaranjadas y huracanes helados invertirá el tiempo de los océanos y volteará el curso de los ríos, cuyos peces habrán muerto de sed en las aguas ardientes, y cuyos pájaros no encontrarán el cielo. Las nieves perpetuas cubrirán el desierto del Sahara, la vasta Amazonía desaparecerá de la faz del planeta destruido por el granizo, y la era del rock y de los corazones transplantados estará de regreso a su infancia glacial. Los pocos seres humanos que sobrevivan al primer espanto, y los que hubieran tenido el privilegio de un refugio seguro a las tres de la tarde del lunes aciago de la catástrofe magna, sólo habrán salvado la vida para morir después por el horror de sus recuerdos. La Creación habrá terminado. En el caos final de la humedad y las noches eternas, el único vestigio de lo que fue la vida serán las cucarachas."
El artículo completo esta aquí:

lunes 5 de septiembre de 2011

Funeral Blues de Wystan Hugh Auden


Detengan los relojes 
desconecten el teléfono 
denle un hueso al perro 
para que no ladre 
Callen los pianos 
y con ese tamborileo sordo 
saquen el féretro... 

Acérquense los dolientes 
que los aviones sobrevuelen quejumbrosos 
y escriban en el cielo el mensaje... 
él ha muerto. 

Pongan moños negros 
en los níveos cuellos de las palomas 
que los policías usen guantes de algodón negro 

Él era mi norte mi sur 
mi este y oeste 
mi semana de trabajo 
y mi domingo de descanso 
mi mediodía, 
mi medianoche 
mi conversación, mi canción 

Creí que el amor perduraría por siempre. 
Estaba equivocado. 
No precisamos estrellas ahora... 
Apáguenlas todas 
Envuelvan la luna 
desarmen el sol 
Desagüen el océano 
y talen el bosque 
porque de ahora en adelante 
nada servirá. 

(Poema)
Poema Leído en la Película: 4 Bodas y un Funeral

miércoles 31 de agosto de 2011

Eres un hombre culto y nada más...

Yo digo: Que aquel que no ha leído algún libro y sin embargo entiende que la humanidad esta por sobre encima de todas las cosas materiales, no necesita ser culto y que aquel que como perro de presa pelea por lo que los intelectuales modernos llaman "mi derecho de propiedad", "mi parcela", "mis pertenencias" no merece llevar el título que tiene sobre sus egos inflamados y que se ganan la vida deseando imitar lo que nunca serán, por los siglos de los siglos y más allá de todos los libros de su estantería polvorienta, que encima de eso lo odian por no hacerlos dignos ante los fracasos de ese hombre tristemente culto y nada más.

Lo dijo mejor Julio Ramón Ribeyro:

"Lo fácil que es confundir cultura con erudición. La cultura en realidad no depende de la acumulación de conocimientos incluso en varias materias, sino del orden que estos conocimientos guardan en nuestra memoria y de la presencia de estos conocimientos en nuestro comportamiento. Los conocimientos de un hombre culto pueden no ser muy numerosos, pero son armónicos, coherentes y, sobre todo, están relacionados entre sí. En el erudito, los conocimientos parecen almacenarse en tabiques separados. En el culto se distribuyen de acuerdo a un orden interior que permite su canje y su fructificación."

Julio Ramón Ribeyro: Nació un día como hoy: 31 de agosto de 1929 - Lima - Perú, considerado uno de los mejores cuentistas de la literatura latinoamericana.

Gracias Maestro!!!